El plástico y la economía circular

El plástico y la economía circular

A diferencia de lo que algunos piensan, la economía circular no aparece cuando se te pierde un billete y das vueltas y vueltas tratando de encontrarlo. Más bien se trata de una solución a la crisis ambiental y económica generada por el mal manejo de recursos.

Lamentablemente, como consumidores nos acostumbramos a un estado de consumo que facilita nuestra vida, pero que no necesariamente es buena para el planeta. Uno de los grandes culpables de esto es el plástico.

El plástico en nuestra vida

Sin embargo, el plástico en sí no tiene la culpa. Su uso ha ayudado al ser humano a tener una existencia más fácil como, por ejemplo, en la conservación de alimentos. Si no fuera por el plástico, tendríamos aún más desperdicios alimenticios de los que vemos ahora.

El plástico está más presente en nuestro día de lo que creemos y, en ocasiones, cumpliendo un papel de vital importancia. Desde soporte para la tecnología más avanzada como los sistemas para donación de sangre, hasta la producción de dispositivos móviles, tuberías para la conducción de agua, y artículos de seguridad para vehículos (airbag o cinturones).

Problema: el plástico como basura

plástico

El problema está en el diseño. En el minuto en el que se diseñó el plástico y sus usos, nadie pensó en qué pasaría con él luego de ser desechado. Es decir, nadie pensó en el plástico como basura.

Para combatir la crisis medioambiental, es clave repensar la forma en que las empresas diseñan sus productos y se hacen cargo de los residuos. Pensar en cada parte de la cadena de valor, desde que los productos se crean hasta que son desechados. De esta forma, se reincorporan al planeta sin dejar rastro.

Economía circular

EcoSouLife® es una marca australiana con más de 10 años en el mercado que recientemente está operando en Chile. Sus productos se basan en el ecodiseño y responden a la economía circular.

Entre sus productos estrella se encuentran los hechos con hojas de palma caídas de forma natural. Son recolectadas por productores locales en la India para luego ser prensadas y sometidas a altas temperaturas, quedando listas para la fabricación de platos y bowls. Luego de ser utilizadas, pueden ser compostadas al igual que una hoja de árbol normal.

Además de hojas de palma, también utilizan almidón de maíz y cáscara de arroz, generando un producto perfecto para celebraciones de cumpleaños o fiestas en las que no queremos lavar los platos, pues son desechables y al mismo tiempo biodegradables o compostables.

Como vemos, estos ejemplos de economía circular son importantes para que cambiemos hacia una forma de producción y consumo más amigable con el planeta y las nuevas generaciones.

 

1 Comments

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      Gabriel deluca
      ago 9, 2019

      Buenas tardes, queria saber si podriamos ser revendedores en la argentina. O cuales son las condiciones para tener la franquicia. Desde ya muchas gracias.

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